ChewieCatCat
Sara le había prometido a Franco dejar los caballos por un día y acompañarlo a cierta reunión en la oficina. Se preparó con una ducha bien caliente; se dejó envolver por las fragancias y el vapor mientras pensaba en ese traje que había seleccionado especialmente para él. Todo el tiempo se creyó sola en aquella húmeda habitación, pero al salir de la ducha se encontró con los ojos traviesos de su novio fijos en ella. No hubo muchas explicaciones, solo una afirmación: "Ahora es mi turno". Y a Sara no le quedó de otra más que dejarse seducir.
-One Shot basado en Pasión de Gavilanes 1-