Hay gente que cree que porque no seamos de la forma en que los demás se ven, somos de alguna manera más débil o menos digna de lo que somos.
Soy la prueba viviente de que están equivocados.
Hay personas que te dicen que la escuela secundaria es el mejor momento de tu vida.
Mintieron.
La escuela secundaria es horrible cuando eres una persona como yo, una autista.
Todo lo que hizo fue poner mi mundo al revés, y me entero de que incluso
en el peor ser humano, hay una historia que contar y, a veces, el inicio de esa
historia puede ser engañosa.