dollievy
- Reads 1,498
- Votes 135
- Parts 28
Querido Kei:
El poema más corto que conozco es un nombre. El tuyo. Supongo que por eso nunca pude pronunciarlo demasiado tiempo sin sentir algo extraño quebrarse dentro de mí.
Si pudiera decirte cuánto te quiero, me inventaría un nuevo abecedario, porque, a decir verdad, con este ni yo sé cuánto. Las palabras normales nunca fueron suficientes contigo. "Me gustas" sonaba pequeño. "Te amo" me parecía aterrador. Y aun así, incluso si juntara todos los idiomas del mundo, seguiría sin encontrar algo capaz de explicarte lo que era mirarte y sentir que el corazón me latía como lluvia golpeando una ventana.
A veces pienso que lo nuestro nació condenado por el simple hecho de existir en el momento equivocado. Tú, siempre mirando hacia adelante como si detenerte demasiado fuera peligroso. Yo, queriendo quedarme en cada instante contigo hasta hacerlo eterno.
Y entonces lo nuestro fue un simple amor adolescente. Y entonces conocerás a alguien más. Y entonces seremos un simple recuerdo. Y entonces nos dejaremos ir para poder seguir con nuestras vidas, a pesar de que yo quería vivir una vida junto a la tuya.
Tal vez un día, mientras camines entre multitudes, mirarás los rostros de los transeúntes esperando encontrar algo que, aunque sea por un instante, me devuelva a ti. Tal vez las noches iluminadas por la luna te parecerán extrañamente vacías, porque cuando en ellas llames mi nombre, no habrá respuesta.
Y sé que fingirás que estás bien. Siempre has sido bueno haciendo eso.
Pero incluso entonces, incluso muchos años después, me pregunto si alguna vez te dolerá el corazón por mí. Si alguna vez pensarás en nosotros y tu mente te repetirá, como un consuelo dudoso, que hiciste lo mejor.
Aun así, qué tragedia tan absurda haber encontrado a la persona correcta en una vida que nunca quiso acomodarse para nosotros.
Con amor, incluso después de todo,
Heather.