Kats_0o
El omega de la tripulación de Luffy era precioso, algo que no costaba admitir. Tenía un cuerpo muy bonito y el trasero más redondo y esponjoso que había visto jamás. Y dios... tenía un aroma delicioso, rosas y chocolate con un ligero toque a humo por los cigarrillos que fumaba.
Le sorprendió al inicio que nadie en ese barco hubiera intentado cortejar al rubio todavía. Los había escuchado hablar de vez en cuando y le sorprendía aún más que todos pensaran que el chef era un beta.
¿Estaban enfermos? ¿Tenían algún problema con el olfato?
Porque era demasiado evidente que Sanji era un omega por su aroma.
A menos que el raro fuera él.
Percibía el aroma de Sanji perfectamente bien, pero siempre había detectado las feromonas con relativa facilidad, incluso cuando eran casi imperceptibles.
Y pensaba aprovechar eso.
Si nadie en ese barco se había fijado todavía en un omega tan lindo, entonces no debía haber problema en que él coqueteara con el chico. Tal vez incluso consiguiera un acostón o algo más. Un trasero tan bonito valía la pena.