Wendyl1kesRe4ding
Charlotte acaba de perder su trabajo, otra vez.
Cada que esta mujer consigue un trabajo, siempre resulta desempleada por la "agradable" actitud que tiene, todos sus jefes siempre tienen la expectativa de que Charlotte no tiene carácter y se dejaría pisotear.
Oh no, claro que no.
Ella frunce el ceño cada que le alzan la voz, aprieta sus puños y se iguala a la persona que tiene enfrente, dejando que toda su ira obtenga lo mejor de ella.
Esa voz estruendosa y fuerte siempre se hace escuchar, se revela y cada vez se hace mucho, mucho más alta.
otra vez la han contratado para otro trabajo, uno con un salario muy alto, tan alto como para comprar esos bolsos caros en las vitrinas relucientes de las tiendas en donde solo gente de alto rango tiene el privilegio de ir, e incluso, de llevarse algo.
Y obviamente Charlotte no iba a desperdiciar esa oportunidad, al ver donde era su futuro trabajo sus ojos se llenaron de un distinguible brillo y decidió ir la siguiente mañana a primera hora.
¿Por qué? Porque el edificio de su trabajo era del tamaño de un rascacielos, con ventanas relucientes que brillaban con el sol, y de un color blanco parejo.