peruvianMiau
Siempre se cuentan historias de la misma persona, una ladrona capaz de robarle hasta al mismísimo Dios, una ladrona que nadie conoce su identidad, de dónde salió o cual es su objetivo. No solo roba objetos, algunos cuentan que roba esclavos o niños sin importarle a qué familia pertenezcan.
Siempre que hace alguna fechoría, en la escena hay un dibujo de un corazón con unos hilos hacia arriba, como si fueran fuego, con eso y con el dato de su voz se le dio el apodo de Roba Corazones.
Si oyes el canto de un búho, cuidado, Roba Corazones puede estar cerca, asechando a su próxima victima.
Cuidado con tus objetos o pertenencias, que la Roba Corazones está al asecho.