SAULYAHEL
Nació bajo un cielo teñido de fuego y esperanza. Desde su primer llanto, su familia notó algo distinto en él -una energía latente, pesada, como si el alma dentro de su cuerpo no perteneciera del todo a este mundo.
Durante su infancia, Jaune Arc fue un muchacho amable, torpe y soñador. Siempre quiso ser un héroe, pero sus esfuerzos parecían en vano. Su cuerpo se cansaba con facilidad, su técnica era pobre y su semblanza... inexistente. Sin embargo, en los momentos de silencio, cuando el sol caía y el viento rozaba las hojas, sentía dentro de sí un eco ajeno, un pulso firme y decidido que no era suyo.
Era la voluntad de otro: el espíritu de un guerrero que había entregado su vida por un ideal en un mundo lejano. Un hombre que había luchado para ser el más fuerte... y que terminó consumido por su propia obsesión.
Ese eco dormido -el alma de Kunigami Rensuke- aguardaba.
Con el paso de los años, la influencia del alma empezó a moldear el cuerpo del joven Arc: sus reflejos mejoraron, su fuerza se multiplicó y su mirada, aunque aún cálida, escondía un fuego salvaje. Su semblanza nació de esa dualidad: una expansión del alma que amplifica su poder físico a costa de su propia humanidad.
Jaune aún no lo sabe, pero dentro de él conviven dos caminos:
El caballero que protege... y el depredador que desafía a los dioses.
Y cuando llegue a Beacon, ambos despertarán