MidnightReader7_
Ante los ojos de Rose, Cordelia era una mujer hermosa, inteligente y elegante, el partido perfecto para cualquier noble. Pero, cuando se convirtió en madre, el "instinto materno" jamás estuvo presente para sus hijos: los trillizos.
Cordelia nunca demostró ni una pizca de afecto hacia ellos. Por otra parte, los trillizos tampoco demostraban cariño a su madre; eran desapegados de ella y tampoco lo pensaron dos veces cuando planearon deshacerse de su progenitora.
¿Cómo es posible no sentir afecto o lástima hacia tus hijos?
¿Cómo puedes odiar tanto a tu propia madre?
Detrás de todas las preguntas que Rose tenía, había algo más. Para Cordelia, guardar un secreto era algo invaluable: tenía un secreto que no podía revelar ante nadie, mucho menos ante su marido, Karlheinz, y su hermana Rose.