condesa-cas
- Reads 669
- Votes 43
- Parts 25
El primer verano de un semidiós es una cicatriz que nunca cicatriza del todo. Tras la guerra, nuestros hermanos y hermanas cayeron como moscas, víctimas de una matanza divina que sembró el caos y la desconfianza en nuestros corazones. Se hablaba de un desequilibrio de un gran flujo de almas hacia el Hades, pero la verdad era mucho más cruel sin importar de qué lado miraras.
Mi caso, aunque singular, no era único. A los catorce años, mi vida se convirtió en un laberinto sin salida, una espiral de dudas que cuestionaba mi propia identidad. ¿Quién era yo realmente? ¿De dónde provenían mis orígenes? Las preguntas acechaban en la oscuridad, amenazando con devorarme.
Si eres uno de nosotros, hijo de dioses y mortales, nunca creas las dulces mentiras que te cuentan sobre tu nacimiento. Desde el instante en que dudas de tu propia percepción, estás condenado. A menos, claro, que tengas la inmensa suerte de contar con un padre o una madre divinos lo suficientemente compasivos como para romper las reglas y salvarte. Mi madre lo hizo, pero no todos tienen esa fortuna.