Donatello se ve obligado a dictarle clases de tutoría de Química a Leonardo, al mismísimo capitán de baloncesto que él rechazó en la cafetería de la escuela.
Ya hace tres años de la traición y desaparición de Donatello. Sus hermanos ya se acostumbraron a su falta en el equipo, pero no se esperaban lo que encontrarían en una de sus misiones.