MorozovaN9
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"La historia la escriben los vencedores. Pero hay nombres que el fuego jamás consigue consumir."
Cuando el Gran Consejo de Harrenhal decidió que el Trono de Hierro no sería para Rhaenys Targaryen, la mujer a la que el reino recordaría como "la Reina que Nunca Fue", no solo le arrebataron una corona. Aquel día también cambiaron el destino de Poniente.
Poco tiempo después, Rhaenys dio a luz a sus hijos y entre ellos...
Una niña de cabellos plateados como la luna reflejada sobre el Mar Angosto y ojos de un violeta profundo, tan antiguos como la propia Valyria. La llamaron Maeryss Targaryen.
Algunos dijeron que había nacido bajo una estrella afortunada. Otros susurraban que el fuego de los dragones parecía responder a su presencia incluso antes de que pronunciara su primera palabra. Pero nadie podía imaginar que aquella pequeña princesa crecería en un reino destinado a romperse.
Los años pasaron, y la paz se convirtió en una ilusión.
Tras la muerte del rey Viserys I, la Casa Targaryen se partió en dos. Negros contra verdes. Hermano contra hermana. Dragón contra dragón. Castillos ardieron, familias desaparecieron y el cielo se cubrió con el rugido de criaturas nacidas del fuego. La guerra que el mundo recordaría como la Danza de los Dragones no solo destruyó un reino: estuvo a punto de extinguir para siempre a los dragones.
Eso es lo que cuentan los maestres.
Lo que nunca escribieron fue que, entre las llamas, había una princesa cuyo nombre desapareció de los registros.
Una princesa que cabalgó donde ningún dragón debía volar.
Una princesa cuya existencia fue borrada con sangre... pero no con fuego.
Esta es la historia de Maeryss Targaryen.