Habían pasado años desde que Apo Nattawin sintió lo que era volver a la juventud, una tardía ya que la tuvo que dejar para cuidar de su pequeño (no tan pequeño) hijo.
Ahora las cosas habían cambiado, Barcode ya no era un niño y él ya no era un omega abandonado.
Porsche está pasando por un mal momento las deudas crecen y la gota que derrama el vaso es que su tío apostó la casa.
Kinn necesita encontrar un marido solo para hacerle la vida miserable a su padre y Porsche es el baboso perfecto.