Black-Dark-God
Tatsumi murió tras destruir la Teigu Suprema y poner fin al viejo régimen. En sus últimos momentos, exhaló su último aliento en los brazos de Akame. Parecía ser el final de su historia. Sin embargo, lo inesperado ocurrió: despertó en un lugar desconocido, donde lo aguardaba el Primer Emperador.
Ambos conversaron brevemente, y el Emperador le reveló algo devastador. Aunque para Tatsumi apenas había pasado un instante, en su mundo habían transcurrido muchos años. Ese mundo ya no existía. Un ser conocido como el Rey de la Noche había extinguido toda forma de vida, convirtiendo su sacrificio en un recuerdo vacío. La noticia llevó a Tatsumi a maldecir su suerte, sintiendo que toda su lucha había sido en vano.
Pero el Emperador le ofreció una oportunidad. Le propuso reencarnar en un lugar llamado Westeros, en un tiempo anterior a la liberación del Rey de la Noche. Tatsumi aceptó, decidido a luchar una vez más. Reencarnó en un nuevo cuerpo, adoptando el nombre de Jon Snow. No estaría solo en esta nueva vida: la temible bestia Tirant lo acompañaría como su fiel aliado. Juntos, enfrentarían el desafío más grande de todos: la supervivencia de la vida en el planeta.