louelsolecito
Eli levantó la vista en ese momento. Y en cuanto lo vio, sus ojos se iluminaron.
-¡Oso gruñón! -exclamó con alegría, bajándose de la silla para ir corriendo hasta él.
Harry parpadeó, "¿Oso gruñón? ¿Así lo había apodado?" Volvió a congelarse por la espontaneidad del pequeño. Fernanda apenas disimuló la risa tras el mostrador.
-Eli, no lo llames así -dijo en tono suave, aunque sin mucho regaño.
-Pero luce como uno -dijo el niño, ahora frente al alfa, con una sonrisa gigante.
O, la historia de Louis, una madre soltera, su adorable cachorro Eli y el alfa (no tan) gruñón que conocen en una cafetería.
Historia escrita para el Bottom Louis Fic Fest 2025