leowoneado
- Reads 181
- Votes 34
- Parts 11
Leo nunca tuvo un interés especial por las estrellas, para él, el cielo era solo un montón de luces demasiado lejanas para detenerse a mirarlas, hasta que un viernes cualquiera, decidió subir a la azotea de su edificio y encontró a un chico que parecía conocer el universo entero de memoria.
Sangwon hablaba de constelaciones, señalaba pequeños puntos de luz con emoción y sonreía cada vez que lograba enseñarle algo nuevo. Leo nunca consiguió aprender todos aquellos nombres. Confundía estrellas, olvidaba constelaciones y jamás recordaba hacia dónde debía mirar.
Lo único que nunca olvidó fue volver el siguiente viernes. Porque, al final, descubrió que nunca había subido a aquella azotea por el cielo.
Había subido por quien lo iluminaba.