SOLRELATOS
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En el Londres de 1915, las sombras de la trampa de Elisa caen sobre el faro, dejando a Candy encerrada y a un Terry devastado que, creyendo haber perdido su última esperanza, huye. Cuando Candy logra liberarse y corre desesperada hacia el muelle de Londres, solo encuentra el rastro de humo de un barco que parte hacia América.
Terry llega a New York con un solo objetivo: enterrar su dolor en los escenarios y convertirse en el mejor actor de su generación. Mientras tanto, en un acto de valentía y renuncia, Candy se embarca como polizón, dejando atrás su vida en el colegio para regresar a sus raíces. Al llegar al Hogar de Pony, la Hermana María y la Señorita Pony le revelan una verdad agridulce: Terry estuvo allí, quería conocer su hogar.
Candy sigue su camino. Entre sus turnos como aprendiz de enfermera y la escasez de dinero, logra comprar la entrada más barata para el estreno de El Rey Lear. Desde la última fila, entre lágrimas de orgullo, ve a Terry brillar bajo los reflectores. Él ha cumplido su sueño, pero el destino parece jugar en su contra: al terminar la función, Candy ve cómo Terry sube a un carruaje acompañado por Susana Marlowe.
Terry corre toda la noche por las calles buscándola, mientras Candy, tras preguntar en decenas de hoteles, se queda dormida frente a la puerta de su habitación.
Candy, con el corazón roto tras no encontrarlo, deja una nota bajo su puerta indicando su ubicación antes de irse al hospital.
Susana oculta la nota, pero el destino es persistente. Días después, Terry descubre el papel escondido en el camerino de Susana. La furia y la esperanza estallan en él al comprender el engaño.
Bajo el cielo gris, Terry corre como nunca antes. En los jardines del hospital, entre el aroma a medicina y el recuerdo del Hogar de Pony, la pecosa y el rebelde finalmente se encuentran cara a cara para recuperar el tiempo que la distancia y la maldad intentaron robarles.