Lissett_
No fue su rostro lo que llamó mi atención.
Fue lo que había detrás de él.
Algo que no debía seguir existiendo.
La encontré en el momento exacto en que dejó de creer que alguien escuchaba sus plegarias. El dolor la había vuelto vulnerable. La soledad, descuidada.
Y entonces me escuchó.
No a mí.
A mi eco.
Desde aquella noche, ha intentado convencer a todos de que lo que ocurrió fue un accidente.
No lo fue.
Yo la elegí.
Y ahora, cada vez que vuelve a escucharme, algo dentro de ella responde.
Todavía no sabe qué es lo que quiere de ella.
Pero pronto lo sabrá.