Nashkaful
El día iba a ser igual de monótono que de costumbre, no importaba que dijeran solo seria un maldito día mas. El nuevo profesor ingreso en el aula y un murmullo generalizado por la población femenina se extendió. Malditas hormonas ¿a quien le importa el nuevo profesor? me saque los auriculares y apague la música dejando el celular en el escritorio. me encojo de hombros y muerdo con fuerza el capuchón de mi bolígrafo quería que se terminara la clase cuanto antes, el cansancio me estaba matando. miro la ventana ignorando todo a mi alrededor, solo quería irme cuanto antes. Un carraspeo me saca de onda completamente, levanto mi cabeza y quedo pálida cuando dos par de ojos azules me observan directamente. Mierda, mierda y mas mierda... es lo único que puedo pensar al recordar al hombre que bese el Sábado que paso.
- señorita ¿Williams? ¿nos daría el grato honor de atender a la clase? - trague seco cuando envolvió con su voz mi apellido, sentí el rubor subir por mis mejillas por mi propia estupidez, sin duda este no seria un día normal como todos.
- si-si profesor.- baje la mirada avergonzada y me mordí el labio inferior con fuerza, ahora mas que nunca quería salir de esta aula, esto sin duda seria una tortura, el me dedico una sonrisa de costado y una mirada de tenemos que hablar, para luego volver con la clase, no escaparía fácilmente de este maldito Dios griego...