Chrysopoeia_
Eran personas como todas las demás, sólo que ellos le daban la espalda a los letreros de neón.
La sombra que se proyecta desde el fondo de los callejones es más aterradora cuando no sabes a quién pertenece.
Pero cuando eres parte del juego y eres tú quién debe ser temido, dejas de ver la oscuridad como un enemigo imponente y se convierte en tu mejor aliado.
Porque el objetivo final de todos los seres humanos, por muy umbríos que sean, es llegar a alcanzar la luz.
×Ésta historia es parte del proyecto Color Club de Akudama Drive