nicoale-
- LECTURAS 371
- Votos 47
- Partes 4
Sasuke siempre había vivido con la extraña sensación de que alguien lo observaba. Con el tiempo aprendió a ignorarla y a convivir con ese peso invisible sobre los hombros, resignándose a pensar que solo era paranoia. Lo que jamás logró comprender fue por qué las personas a su alrededor tendían a desaparecer para siempre.
Todo cambió el día en que, por accidente, asesinó a un hombre que intentó pasarse de listo con él. El pánico inicial se mezcló con algo inesperado: un placer por asesinar. No supo qué hacer con el cuerpo, así que lo arrojó dentro de un gran contenedor de basura. Minutos después, vencido por la inquietud, regresó al lugar... y no encontró nada. No había rastro alguno, ni siquiera una señal de que alguien hubiese estado allí.
A partir de entonces, impulsado por aquella curiosidad enfermiza, comenzó a matar de nuevo. No solo por el acto en sí, sino para comprobar si lo mismo ocurría con las demás víctimas. Y así fue, cada cuerpo desaparecía sin dejar huella, como si el mundo los borrara por completo.
La duda terminó por carcomerlo. Necesitaba saber cómo ocurría aquello. Una noche, después de cometer otro asesinato, decidió esconderse cerca y esperar. Permaneció en silencio, conteniendo la respiración, hasta que finalmente lo vio.
Un joven alto, de cabello rubio, ojos azules deslumbrantes y colmillos prominentes emergió de la oscuridad.
Sasuke: asesino
Naruto: vampiro