Pastel De Arandano.
La piel lechosa de Takemichi era suave y limpia como la textura del pastel favorito de Taiju Shiba, tan delicado y dulce, y así como el pastel de arandano que se derretia en el paladar del gigantesco hombre, Taiju añoraba que Takemichi se derritiera con sus besos y caricias. - Niño estupido, me has guiado directo al p...