druxyxiii
Han pasado seis años desde que Mike Wheeler vio por última vez el cuerpo sin vida de Will Byers en el lago. Seis años de negación absoluta, de fingir que su mejor amigo -el chico del que estaba secretamente enamorado- solo se había ido de viaje, que volvería cualquier día con esa sonrisa tímida y sus dibujos perfectos. Mike nunca lo aceptó. Nunca pudo.
Hasta que una noche lluviosa en Hawkins, el grupo de amigos se topa con un chico perdido: Lucas. Confundido, asustado y completamente solo en un pueblo que no conoce, Lucas ve a Mike desde lejos y algo en él se rompe. Sin pensarlo, corre hacia él y se aferra como un koala, temblando, llamándolo "Petro" entre sollozos. Mike se queda paralizado. El parecido es imposible: los mismos ojos grandes y expresivos, el mismo cabello desordenado, la misma fragilidad que una vez lo hizo jurar proteger a Will para siempre.
En lugar de apartarlo, Mike lo abraza con fuerza. Porque por un segundo -solo un segundo- siente que el tiempo se ha detenido. Que Will nunca se fue. Que el lago nunca existió.
Pero Lucas no es Will. Y Mike lo sabe.
Lo sabe, y aun así no lo suelta.
Entre el duelo que nunca terminó, la confusión de un extraño que parece un fantasma y los secretos, Mike tendrá que decidir si está aferrándose a un recuerdo... o si, por primera vez en seis años, está empezando a dejar entrar a alguien nuevo.