Yunne_356
𝑺iempre de rojo ibas, mi pequeña rosa,
tan pálida como nube que el viento reposa,
pero tan dulce como el pastel que enamora,
con tu sonrisa el mundo entero se dora.
𝑬n medio del caos, sin aviso ni espera,
me enamoré de ti como fuego en la hoguera.
𝑬ntre espada y pared, en plena tempestad,
tu mirada azul eléctrico me robó la razón y la paz.
𝑻us ojos de relámpago, tu sangre caliente,
me dejaron cautivo por largos meses ardientes.
𝑻e dediqué mi insomnio, mis noches enteras,
y cada atardecer te escribía promesas sinceras.
𝑻odas las noches una rosa roja te llevaba,
la más hermosa, la que más brillaba,
para que igualara tu luz y tu gracia,
para que supieras que eras mi única patria.
𝑯asta que un día las ilusiones se fueron muriendo,
y en mis brazos quedaste, el alma rompiendo.
𝑳loraste por primera vez, frágil y desnuda,
y ese fue el adiós que nunca quise, mi rosa muda.
𝑭ue la última rosa, el último latido,
el final de un amor que nació prohibido. . .
⭒๋࣭ ⭑────‧🍁₊˚🍂 ⋅────⭒๋࣭ ⭑