Mirros
Tras una humillación y abuso familiar, Orix decidió cortar lazos con todos.
Vendió la empresa familiar, retiró la herencia que le fue dejada por sus abuelos y rentó cada uno de los inmuebles que poseía.
Ahora que sólo desea una vida tranquila en Irlanda, Desmond Vielle apareció en su vida con una propuesta que es incapaz de rechazar: fingir ser su omega por un año entero.
Orix no sabe la razón detrás de su petición, pero entiende que no tiene derecho a negarse si es Desmond quien le hace semejante propuesta. Sus planes dan un giro abrumador para él cuando de pronto se enfrenta a un mundo al cual no pertenece, pero Desmond no parece tener intenciones de ir más allá del contrato.
Al menos así era hasta que una noche Orix se emborracha y entra a la oficina del alfa con una botella de whiskey en su mano y una vestimenta que por primera vez, tambalea los cimientos de Desmond Vielle.