The_Kaiserin
Cuando un pueblo es humillado, cuando le arrebatan su hogar, su honor y hasta el derecho a decidir su propio destino, solo quedan dos caminos: aceptar la derrota... o convertir el odio en voluntad.
Los Helghast eligieron lo segundo.
Abandonados por sus semejantes. Expulsados de su mundo. Condenados al exilio y despreciados por defender aquello que consideraban suyo. Durante generaciones soportaron la humillación, la enfermedad, la guerra y la muerte. Vieron caer su patria, vieron arder sus ciudades y aprendieron a vivir entre las cenizas de una historia que otros habían decidido que debía terminar.
Pero Helghan no murió.
De sus ruinas nació un pueblo endurecido por el dolor. Un pueblo que aprendió que la misericordia de sus enemigos era solo otra forma de debilidad. Un pueblo que juró que algún día regresaría para reclamar lo que le pertenecía.
Y entonces ocurrió lo imposible.
Vecta y Helghan fueron arrancadas de su galaxia y arrojadas más allá de las fronteras de todo lo conocido. A millones de años luz de aquello que habían llamado hogar, los Helghast encontraron un universo completamente distinto: imperios antiguos, mundos desconocidos, especies alienígenas y una guerra que llevaba miles de años librándose bajo nombres que jamás habían escuchado.
Una galaxia muy, muy lejana.
Para otros, aquello habría sido el final.
Para Helghan, era una nueva oportunidad.
Porque quizá el destino no había condenado a los Helghast a desaparecer.
Quizá simplemente los había llevado hasta un lugar donde nadie conocía todavía su nombre.
Y pronto lo conocerían.
Helghan ha perdido antes.
Ha sido derrotada, exiliada, humillada y abandonada.
Pero esta vez no volverá a pedir un lugar entre las estrellas.
Esta vez, las estrellas serán suyas.