Ravenshadee
Draco está convencido de que su último artefacto tenebroso le ha echado la peor maldición de su vida: mareos matutinos, cambios humor insoportables y un deseo incontrolable de comer queso con mermelada a las tres de la mañana.
Por su parte, Harry está a punto de perder la cabeza viendo a su esposo marchitarse por "magia oscura", mientras él mismo lidia con un extraño cansancio que ni el entrenamiento de Quidditch explica.
Dos adultos independientes, un artefacto supuestamente maldito y el peor diagnóstico médico de la historia de San Mungo... porque lo que Draco tiene no es un maleficio, y lo que tiene Harry no es fatiga.