Shokoart
- LECTURAS 1,784
- Votos 175
- Partes 8
Después de ser rechazada, Hina no se rompe de inmediato.
No llora frente a quien la negó.
No se permite caer donde alguien pueda verla.
Corre.
Corre porque su cuerpo sabe moverse incluso cuando el corazón no entiende.
Corre porque detenerse significaría aceptar que no fue suficiente.
Corre porque el dolor no le dio permiso de rendirse.
Mientras las luces del gimnasio se apagan y las noches se vuelven más largas, Hina sigue entrenando, sigue avanzando, sigue respirando a través de una herida que nadie más ve.
Cada paso es un recuerdo.
Cada respiración, una decisión.
En el cruce de caminos entre Blue Box y Fate/stay night, esta historia no trata de ser elegida, sino de seguir de pie cuando no lo fuiste.
Porque algunas personas no nacen para ser salvadas.
Nacen para seguir corriendo.