Prohibido | 𝙳𝙸𝙰𝙱𝙾𝙻𝙸𝙺 𝙻𝙾𝚅𝙴𝚁𝚂
Dios abandona, Dios perdona y Dios olvida. Dios me abandono, Dios me olvido, pero Dios no me perdono. Bajo la fría noche en invierno, cuando los árboles pierden sus hojas y todo se pinta de un suave y confortante blanco. El calor del líquido carmín que recorría mi piel, era lo único que me protegía de congelar me...