SandkotZ
A Baji no le molestaba ir a cualquier hora que Manjiro, su mejor amigo, le dijera.
Amaban su compañía mutua, y se querían de una manera no muy propia en una amistad.
Manjiro solo pensaba en Baji cuando las noches se volvían largas, cuando su celo empezaba.
Sin miedo a equivocarse en sus encuentros, deciden comprometerse en la privacidad de la habitación.
Una noticia totalmente esperada les cuesta sus emociones y estabilidad, hasta que en el proceso, logran entenderse y esperar ansiosamente una nueva vida que se llena de tragedias.