Nattyromanoff84
Doce años y dos mundos los separaban cuando sus caminos se cruzaron por primera vez. Él venía del ruido, de los escenarios encendidos y las noches que nunca terminaban. Ella venía del silencio, de los ensayos frente al espejo y las derrotas que nadie veía. No buscaban nada el uno en el otro. Pero el destino tiene humor, y a veces solo necesita un segundo para atar lo que parecía imposible de unir. Los hilos rojos se enredan, sí. Pero hay nudos que no se deshacen.
ADVERTENCIA:
Ficción dramatizada