Diabolk
Conjurada en un acto prohibido, Orphiel Morning Star nació como hija del serafín caído Barbatos y de la diosa olvidada Medefet. Desde su primer aliento fue marcada como una anomalía: un ser que no pertenece ni al Cielo ni al Infierno, portadora de la Magia del Caos Primordial, capaz de desgarrar la realidad misma.
Huérfana tras la destrucción de Sodoma, perseguida por ángeles y demonios, Orphiel aprendió a sobrevivir en un universo que la rechazaba. Su existencia era vista como un sacrilegio por los ejércitos divinos y como una amenaza por los señores del infierno. Allí donde pisaba, el orden se resquebrajaba, y con el tiempo comprendió que no era víctima ni herramienta: era una fuerza destinada a desafiar las leyes de la creación.
En medio del Apocalipsis Multiversal, Cielo e Infierno buscaron usarla como arma, pero ella eligió otro camino. Ni sierva ni verdugo: se erigió como reina de su propio destino, reuniendo bajo su mando a ángeles caídos, demonios desterrados y marginados de todos los mundos. Así nacieron Los Herederos, una facción forjada en el rechazo, que camina en el gris entre la luz y las tinieblas.
Su historia es la de un ser que no busca redención ni perdón, sino un lugar propio en un cosmos que quiso borrarla. Y cuando los imperios divinos vuelvan a levantarse, recordarán su nombre:
Orphiel Morning Star, la hija del abismo, la reina del caos, la llama que nunca se extingue