joannalpzz
Hay cosas que no deberían responder cuando alguien las mira demasiado tiempo.
Pero lo hacen.
Sofía nunca pensó que su vida cambiaría por algo que no puede explicar, ni medir, ni encajar en ninguna lógica posible. Todo empieza con una sensación. Después, con una presencia. Y finalmente, con una conexión que no debería existir... pero existe.
En el momento en el que cruza una línea que nadie más parece ver, descubre que no todo lo que reacciona a ella es humano, ni todo lo que la observa está realmente fuera de su alcance.
Porque hay reglas.
Reglas que nadie le ha explicado.
Reglas que no deberían romperse.
Y aun así, algo ya lo ha hecho.
Luca aparece en medio de todo eso como una constante imposible de ignorar. Frío cuando debe serlo, cercano cuando no debería permitírselo, y siempre demasiado consciente de ella como para ser solo parte del grupo. Entre ellos no hay una historia sencilla, ni una explicación clara, pero sí algo más peligroso: una tensión que no deja de crecer incluso cuando intentan ignorarla.
Porque cuanto más cerca están de entender lo que ocurre... más evidente se vuelve que no es solo ella quien está siendo observada.
Es elegida.
Y lo que está despertando no entiende de casualidades, ni de normas humanas, ni de lo que debería o no debería sentir.
A medida que la conexión se intensifica, las reglas empiezan a romperse una a una, los límites dejan de ser seguros y lo que parecía una respuesta se convierte en algo mucho más grande: un inicio.
Uno que no pertenece solo a este mundo.
Y que no va a terminar en el primero.