shma06
La obsesión de Seonghyeon con la limpieza y la higiene nunca fue un problema real para su amistad, y aunque a veces sus rituales parecían sacados de un manicomio, Keonho se adaptó sin darle muchas vueltas. Lo que el pelinegro jamás tuvo planeado era terminar tan enganchado de él, perdiendo la cabeza pensando en cómo hacer para que ese loco por la higiene le afloje, aunque sea, un maldito beso.
- ¿Acaso acabas de intentar besarme?
- ¿Que? No. Para nada. Promesa.