🌷
3 histórias
El gran Gatsby de Clasicos-ES
Clasicos-ES
  • WpView
    Leituras 12,558
  • WpVote
    Votos 540
  • WpPart
    Capítulos 9
Jay Gatsby, el caballero que reina sobre West Egg, el anfitrión de las noches sin tregua, pero también el triunfador marcado por el trágico sino de una soledad no pretendida, es el arquetipo de esos años veinte que se iniciaron con la Prohibición y discurrieron en el gangsterismo y la corrupción política organizada. Protagonista de una década que culminaría con la catástrofe de 1929, su imagen de esplendor no hace sino anunciar un drama inevitable. Triunfo de perpetua juventud, brillantez animada por el exceso, fueron también las constantes de la vida de Francis Scott Fitzgerald, quien nos ofrece en El gran Gatsby una de sus obras mayores.
El principito de Clasicos-ES
Clasicos-ES
  • WpView
    Leituras 273,994
  • WpVote
    Votos 23,452
  • WpPart
    Capítulos 27
El principito de Antoine de Saint-Exupéry es una de las obras literarias francesas más importantes. Bajo su aparente fachada infantil, yacen múltiples lecturas que lo hacen un libro reflexivo, acorde a las temáticas que generalmente busca el público adulto.
El Conde de Montecristo de Clasicos-ES
Clasicos-ES
  • WpView
    Leituras 118,415
  • WpVote
    Votos 5,863
  • WpPart
    Capítulos 78
«EL CONDE DE MONTECRISTO es una sólida novela de aventuras. Naufragios, mazmorras, fugas, ejecuciones, asesinatos, traiciones, envenenamientos, suplantaciones de personalidad, un niño enterrado vivo, una joven resucitada, catacumbas, contrabandistas, bandoleros, tesoros, amoríos, reveses de fortuna, golpes de teatro, todo para crear una atmósfera irreal, extraordinaria, fantástica, a la medida del superhombre que se mueve en ella. Y todo ello arropado en una novela de costumbres, digna de medirse con las contemporáneas de Balzac. Pero, además, toda la obra gira en torno a una idea moral: el mal debe ser castigado. El conde, desde esa altura que le da la sabiduría, la riqueza y el manejo de los hilos de la trama, se erige en "la mano de Dios" para repartir premios y castigos y vengar su juventud y su amor destrozados. A veces, cuando hace milagros para salvar al justo de la muerte, el lector se sobrecoge de emoción. Otras, cuando asesta los implacables hachazos de la venganza, nos sentimos estremecidos.»