Meg_Little_Witch09
𝒫𝑜𝓇𝓉𝒶𝒹𝒶 𝒽𝑒𝒸𝒽𝒶 𝓅𝑜𝓇: @sagewnx
Edward Cullen había pasado más de un siglo convencido de que la eternidad sería soportable si la llenaba de control, música clásica y distancia emocional. Pero todo eso se había derrumbado el día en que conoció a Selene.
Problema número uno: su compañera estaba loca. No "excentricidad encantadora" como solía romantizar Esme cuando hablaba de la humanidad perdida, sino loca de verdad.
Problema número dos: era una adicta al sexo. Y no de forma tierna, sino obsesiva, peligrosa, como si cada beso y cada roce fueran un campo de batalla donde él siempre terminaba derrotado.
Problema número tres: odiaba cómo lo hacía perder el juicio. Sus instintos, su autocontrol, su impecable fachada de hombre cultivado... todo se desplomaba cuando ella estaba cerca. Peor aún, podía olerla incluso desde kilómetros de distancia, y esa dulzura húmeda lo perseguía como una maldición.
Y problema número cuatro, quizá el más peligroso: su compañera no venía sola. Tenía hermanas. Todas igual de desequilibradas, igual de posesivas, igual de crueles. Hermanas que ahora eran parte de su familia, como una enfermedad contagiosa que se había propagado entre los Cullen y su manada aliada.
Edward estaba condenado.
Y lo peor de todo era que, en su interior, ni siquiera estaba seguro de querer salvarse.