Lovedenn
River Newman siempre había sido un desastre en carne y hueso.
La prensa lo adoraba, los fans lo veneraban y las modelos del momento no podían resistirse a su sonrisa y su mirada que prometía pecado. Guitarrista de la banda más famosa del mundo, Infinity Disaster, era creador de canciones que se pegaban al alma, de letras que hacían llorar y de un álbum completo que escondía un nombre, un secreto que nadie había descifrado... todavía.
Pero detrás del escenario, detrás de la cámara y los flashes, River era un huracán disfrazado de hombre. El encanto y el demonio, protagonista de escándalos que llenaban portadas y comentarios virales, siempre un paso más cerca del abismo de lo que cualquiera podía soportar. Hasta que, finalmente, el caos lo alcanzó.
Su manager, exasperado y con la paciencia agotada, tomó la decisión que todos habían anticipado: encerrarlo. No en una cárcel cualquiera, sino bajo los ojos implacables de Colette Fitzgerald. Astuta. Hermosa. Inmune a su magnetismo. La nueva publicista de la banda, la única capaz de mirarlo a los ojos y no ceder.
River sonrió con la seguridad del que siempre gana. Pensó que ella era solo otra pieza en el juego, un ratón asustadizo al que podía devorar con una sonrisa y unas cuantas palabras. No sabía que Colette no se doblaba. No sabía que ella sería la tormenta capaz de hacerlo tambalear.
Entre ellos surgió un tira y afloja que pronto se volvió indecoroso, peligroso... y adictivo. Cada mirada, cada roce, era un desafío que amenazaba no solo con destruir reglas y reputaciones, sino también con despertar secretos guardados, cicatrices del pasado que River creía olvidadas.
Deseo y destrucción se entrelazaban, y una pregunta flotaba en el aire como un cuchillo suspendido: ¿quién caería primero? ¿El caos que siempre había sido River Newman... o con la mujer que nunca se ha ido?