EineKatz
Berlín, 1940.
Bajo la apariencia de orden y legalidad, la vigilancia del Estado se extiende incluso a los espacios más sagrados. Cuando un convento es puesto bajo investigación, la rutina silenciosa de las religiosas se ve interrumpida por la presencia de un hombre cuya autoridad no admite cuestionamientos. El Sturmbannführer Dieter Hellstrom lo sabe mejor que nadie.
Entre muros de fe, sospecha y obediencia, conoce a Elizabeth, una joven novicia de dieciocho años, cuya presencia representa todo lo que él desprecia.
Y en un lugar donde el silencio es ley, incluso pensar puede ser peligroso.