Bombomz77
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-Desde ahora eres el número 002.-La voz grave de Danzō no transmitía orgullo ni satisfacción, solo la frialdad de quien observa un arma recién forjada. El enorme cilindro de cristal se abrió con un silbido metálico y un líquido espeso cayó al suelo mientras decenas de cables se desprendían lentamente del cuerpo desnudo del rubio. Sus ojos azules se abrieron por primera vez, vacíos, sin curiosidad, sin miedo, sin vida. No conocía el dolor, la alegría o la libertad; solo existía porque alguien lo había creado para obedecer. Permaneció inmóvil hasta que Danzō dio un paso al frente.-Acércate.-002 caminó sin vacilar, dejando un rastro de agua química sobre el piso helado del laboratorio. Se detuvo exactamente frente a él, con la cabeza ligeramente inclinada, esperando una nueva orden.-Mírame.-El rubio levantó la vista de inmediato.-Bien. No preguntes. No pienses. No dudes. Tu existencia me pertenece. Respirarás cuando yo lo permita, lucharás cuando yo lo ordene y morirás si así lo decido.-Danzō lo observó de arriba abajo con una expresión calculadora. El experimento había sido un éxito; el clon era físicamente perfecto y su mente era un lienzo completamente vacío, moldeado únicamente para servir. No había humanidad en aquellos ojos, solo obediencia absoluta.-Vamos. Te mostraré tu habitación. Mañana comenzarás tu entrenamiento. Debes ser perfecto en todo lo que te ordene.-002 asintió sin pronunciar una sola palabra y lo siguió en silencio, con el cuerpo aún cubierto por el líquido del tanque. Detrás de él, las luces del laboratorio se apagaron una a una. Había nacido un ser humano... pero no un niño. Había nacido la herramienta más peligrosa que Danzō pensaba convertir en su arma perfecta.