GS_Madness
Era su día de furia, eso no estaba en discusión, ni siquiera su novio estaba decidido a llevarle la contraria. -¡No quiero volver a verte! Vete ya de mi puta casa Jay! -Gritó al chico mientras lanzaba la ropa del joven hacia la calle. El joven que se notaba angustiado trataba de calmarla pidiendo que hablaran de forma tranquila. No era una escena muy cotidiana, el joven vestía como un maleante y ella como una versión enojada de Hello Kitty. Maleante, De esa forma lo habían descrito sus suegros y todos los que rodeaban a la chica. Llevaba el cabello rapado a un lado y tatuajes adornaban su cuello, la chica en cambio ropas rosas y un look más bien cotidiano. Aunque estaba tan roja de rabia y cólera, se notaba su atractivo casi infantil. Pero no era una broma, si no díganselo a ese pobre chico.
-¡Anne por favor solo escucha un momento por favor! Deja de lanzar mis cosas así, nena por favor.- Rogó pero la chica negaba frenética pateando y lanzando sus cosas a la calle.
-¡JÓDETE Jay! ¡Que te re mil jodas, imbécil! -Gritó de forma demasiado aguda como para creer que su intención era llamar a los gatos de toda América, haciendo al chico cubrir sus oídos. Seguido la chica se metió a la casa cerrando la puerta en la cara del que seguía intentando persuadirla.
El joven suspiró cerrando sus ojos con fuerza y comenzó a juntar todas sus cosas mirando de vez en cuando la puerta sin saber que dentro de la casa lloraba, hecha literalmente un bola en el sofá, aquella chica que antes había estado furiosa con él.