Geliszz
Will siempre estuvo acostumbrado al silencio, nunca le aburrió. Desde que era niño y a veces estaba solo en su casa, hasta ahora, sus amigos lo ignoraban. Él entendía, tenían que tener tiempo para sus novias, pero ¿y él? ¿Por qué siempre era él el que quedaba de lado? No lo entendía, pero un día, sin preguntar ni tocar la puerta, llegó un ruido que llenó cada hueco que se sentía vacío y solitario.
Al principio le pareció muy ruidoso, decía que prefería su silencio. Ahora todos los días lo único que quiere es escucharlo.