MARINA-70009
Paul llegó al Área el mismo día que Minho.
No hubo gritos de bienvenida ni explicaciones claras, solo el ruido metálico del ascensor y el cielo falso sobre sus cabezas.
Minho fue el primero en moverse sin miedo. Corrió hacia los muros sabía que podía haber algún tipo de salida.
Mientras que su compañero simplemente decidió quedar en lo seguro.
Con el tiempo, el Área se organizó.
Minho se convirtió en el líder natural de los Corredores, rápido, impulsivo, con una sonrisa desafiante incluso frente al peligro.
Paul, por otro lado, manejaba todo lo demás: la comida, los turnos, las reglas, los castigos. Era duro, a veces demasiado, pero gracias a él el Área no se desmoronó.
Se transformó en una clase de líder.
La calma llegó a instalarse como una rutina frágil.
Había peleas, pérdidas, noches largas... pero había orden.
Hasta que llegó Thomas.
Desde el primer momento, Paul sintió algo incómodo en el pecho. No era odio. Tampoco curiosidad simple.
Thomas hacía demasiadas preguntas. Miraba el Laberinto como si lo reconociera. Y, sobre todo, fruncía el ceño cada vez que Paul le daba una orden.
Eso fue suficiente.
Paul comenzó a provocarlo siempre que podía. Bromas,ordenes innecesarias, miradas largas solo para ver esa expresión molesta en su rostro.
le gustaba verlo reaccionar.
No sabía porque lo divertía tanto.
Thomas, por su parte, no lo soportaba.
Paul era alegre, autoritario, y parecía disfrutar demasiado tener el control.
Mientras tanto, Minho y Newt orbitaban uno alrededor del otro sin darse cuenta.
Cuando Minho volvía del Laberinto siempre buscaba primero a Paul.
-malereader activo
-hombre x hombre
-Mención de sangre