marr_space
"Sé que me sé tu cuerpo de memoria, Enzo... pero esta noche quiero aprendérmelo de nuevo".
Compartir habitación en la concentración de la Selección siempre había sido el refugio seguro de Enzo y Julián. Códigos compartidos, bromas pesadas y una confianza ciega que los unía desde hacía años. Sin embargo, la línea entre el juego y el deseo es extremadamente fina, y Enzo ya la cruzó por completo. Mientras lidia en silencio con la culpa de mirar a su mejor amigo con ojos diferentes, las redes, los fanáticos y sus propios impulsos insisten en ponerlos a prueba. ¿Cuánto tiempo se puede camuflar la atracción bajo el título de una amistad?