F1xNFLChronicles
Sienna Rhodes aprendió hace mucho tiempo que estar sola era mucho más sencillo que darle a alguien la oportunidad de irse.
Dejó atrás un pequeño pueblo, una casa que ya no podía conservar y una vida de la que prefiere no hablar. Ahora vive en un diminuto departamento en Cincinnati, trabaja durante el día en una florería y, algunas noches, canta jazz en un pequeño restaurante donde nadie hace demasiadas preguntas.
Es una vida sencilla.
Silenciosa.
Exactamente como ella la quiere.
Hasta que un desconocido comienza a ocupar la mesa siete.
Joe es reservado, demasiado observador y tiene la irritante costumbre de regresar cada semana. Primero escucha. Después deja nombres de canciones escritos en servilletas. Luego empiezan las conversaciones después de su última canción, los cafés a medianoche y las noches en las que parece no tener ninguna intención de marcharse.
Sienna sabe pocas cosas sobre él.
Que se llama Joe solamente.
Que juega fútbol profesional, pero nada serio.
Que aparentemente viaja demasiado por trabajo.
Y que está empezando a convertirse peligrosamente en alguien a quien espera ver entrar por aquella puerta.
Lo que Sienna no sabe es que el hombre que se sienta cada semana en la mesa siete no es simplemente Joe.
Es Joe Burrow.
Y mientras ella ha pasado años intentando desaparecer del mundo, él pertenece a uno en el que millones de personas conocen su nombre.
Joe debería decírselo.
Sienna debería dejar de esperarlo.
Ninguno hace ninguna de las dos cosas.
Porque algunas historias de amor comienzan con una mirada.
La de ellos comenzó con una canción escrita en una servilleta y una mesa reservada para un hombre que, por primera vez en mucho tiempo, solo quería ser Joe.
Pero enamorarse de alguien es sencillo.
Dejar que alguien te conozca lo suficiente para poder romperte... es otra historia.
Ella cantaba para olvidar. Él regresaba para poder respirar.