Nuestra relación había acabado. Pero el amor, no. Imposible olvidarlo cuando vivimos en la misma casa, junto a veinte adolescentes más. Imposible ignorarlo cuando compartíamos el mismo grupo de amigos. Imposible no seguir enamorada si lo veía todos los días en la universidad. Imposible superarlo, si a diario lo tenía tan cerca de mi. Terminar la relación no significaba que lo "nuestro" también tenía que terminar. Terminar la relación solo significaba: MAS PROBLEMAS.
Querido primer amor, aun te amo, pero volver a vos esta prohibido.
Querido segundo amor, te amo pero dueles demasiado.
Querido yo, tu manera de amar es horrible.
Querido mundo, sálvame.
Cuando en verdad amas a alguien luchas por esa persona hasta el final. Pero cuando también amas a una persona, no te queda otra alternativa que dejarla ir. Tal vez en otra vida volverían a reencontrarse. O algún día podían volver a comenzar.