roatiny
Gaotu tuvo la mala suerte de crecer con un padre adicto, una madre marcada por una vida que no merecía y una hermana que pagaba los platos rotos.
Si el podía agradecerle algo a su madre es el hecho de ocultar su naturaleza de Omega, y su agradecimiento se debía a dos razones: la primera porque la sociedad lo destruiría, y dentro de ella, el primero sería su padre.
Y la segunda era una verdad amarga que el ya había aceptado: El no parecía un Omega. No era tan pequeño, no era tan delgado, no tenía las curvas necesarias, y cómo escucho decir varias a su madre: Gaotu tenía la suerte de ser un "Omega defectuoso".
Nada de eso le importo hasta que conoció a Shen Wenlang.
Si bien sabía que Shen odiaba a los Omegas, también era conciente de que en el momento que encuentre a su destinado el rompería todos sus muros.
Aunque Gaotu ya había aceptado que nunca sería ese "Omega ideal", para él, el lobo que existia en su interior aún tenía fuerzas para criticar su falsa identidad y criticar cada uno de sus defectos.
Su instinto con el pasar del tiempo fue más exigente con él, simplemente ya no podía soportarlo.