Tras una amistad rota, Liam y Maggie vuelven a hablar el uno con el otro y a pasar cada vez más tiempo juntos rememorando todos aquellos veranos que tanto les habían unido. Lo que Maggie no sabe es que se separó de él por el miedo a que todo acabase. Lo que Liam no quiere es saber lo que siente por ella. ¿Será el verano de 2010 el que los una y les muestre la verdadera realidad? ¿Serán capaces de ser plenamente sinceros el uno con el otro?
¿Qué es lo peor que podía pasarle a la pobre Mara después de reencontrarse con el que fue el amor de su infancia ocho años después de la última vez que lo vio?
Ah, sí. Que siguiera sintiendo cosas por él... y se negara a asumirlo por ser una testaruda.
Suerte que Aiden era todavía más testarudo que ella.