Alexiasaurioo
Desear por tener el amor de tu vida frente a ti no tiene precio.
Tomar valor para dedicarle al menos una pequeña flor parece trabajo sencillo para quienes acostumbran a demostrar afecto.
Pero, ¿qué hay de Oyamori?
Su deseo se cumplió.
Estaba emocionado.
Hablar día y noche de aquella bella /mujer/ que tomaba el mismo rumbo una y otra vez era algo de lo que no se cansaba.
Esos ojos, ese cabello, ni hablar de su delicado rostro.
Simplemente un ángel.
. . .
Fue advertido. El pequeño no escuchó. Ahora pagará las consecuencias de jugar con tal amargo veneno; amor falso.
Desechado y usado como si no fuese nada.