irupee12
Ignacia ha aprendido a sobrevivir sin dejar rastro. Carga con un diciembre que no se borra, un pasado que se niega a cerrarse, y un grito que nunca fue escuchado. Entre sesiones de terapia, silencios incómodos y recuerdos que revientan sin aviso, comienza a contar -a pedazos- lo que ocurrió esa noche.
Donde no dejé huellas es un relato íntimo sobre la culpa impuesta, la infancia rota, y el peso de tener que ser fuerte demasiado pronto. A través de una narrativa cruda y honesta, esta historia nos sumerge en la mente de una mujer que fue niña cuando nadie la cuidó, y que intenta reconstruirse entre escombros emocionales que nunca fueron suyos.
No es una historia sobre lo que pasó, sino sobre lo que quedó. Sobre lo que nadie vio. Y sobre lo que aún puede sanar.