jvz909
- LECTURAS 59
- Votos 9
- Partes 5
Raquel estaba en su segundo año de secundaria en el colegio público del pueblo, cuando un día, mientras estaba en el pasillo entre clases, se tropezó con un chico alto y serio que estaba mirando el horario de clases en la pared. El chico se llamaba Jacob, y era un año mayor que Raquel, estaba en el tercer año.
La colisión fue leve, pero Raquel se disculpó profusamente, sonriendo y pidiendo perdón. Jacob, aunque serio al principio, no pudo evitar sonreír ligeramente al ver la cara de preocupación de Raquel. "No pasa nada", dijo con una voz suave, "¿Necesitas ayuda con algo?"
Raquel se ruborizó un poco, pero agradeció la oferta y le preguntó a Jacob si sabía dónde estaba el aula de su próxima clase. Jacob, amigable a pesar de su seriedad, se ofreció a acompañarla y la llevó hasta la puerta del aula.
Mientras caminaban, Raquel notó que Jacob era un chico interesante, con ojos oscuros y una sonrisa tímida que aparecía de vez en cuando. Jacob, por su parte, se dio cuenta de que Raquel era una chica alegre y curiosa, con una sonrisa contagiosa que lo hacía sentirse más cómodo.