LuMcfadden
Rødmåne es otro planeta completamente diferente a la Tierra. Es otra dimensión. Otro sistema. Otras normas. Otros seres. Otras formas de sobrevivir.
En este mundo hay seres muy variados; puros, mezclas... Aunque, por muy loco que parezca, estos híbridos yacen muy parecidos a la raza humana, tienen esos "defectos" o características que completan a un simple mortal.
Su sistema es muy estricto. Los gobernantes de este extraño planeta SIEMPRE han sido y serán la familia Gloucester. Su sangre ha sido únicamente pura e increíblemente fantástica; Son atractivos, tienen el sentido del liderazgo muy desarrollado y son unos verdaderos campeones en el Moonal.
Sin embargo, los seres híbridos tienen que pasar toda su infancia y adolescencia en un internado (hay varios centros así, no solo uno). Desde que nacen hasta los 22 años. El mismo día que cumplen "la mayoría de edad", son relativamente libres. Pueden escoger entre trabajar enseñando en el internado, haciendo obras públicas o sirviendo a los Gloucester, teniendo hijos y ayudando al futuro de Rødmåne o ir a un campo de concentración en el cual se irán muriendo poco a poco, sufriendo constantemente, pero ya serán libres. Cuando mueran, según cuenta la leyenda, Gud, su dios, les permitirá ser libres a cambio de sus recuerdos. Todo este tiempo de sufrimiento será completamente nulo, habrá valido la pena.
Cada vez que uno de los Gloucester cumple veintidós años, (y que sea hombre), será el rey de su territorio. Los Gloucester tienen SOLO hijos, o así dicen, pero uno de sus mayores secretos es que sacrificaban a sus hijas. Básicamente, cuando el bebé era hembra, las vendían, abandonaban o regalaban a uno de los muchos internados de Rødmåne. Después ponían excusas como: "Ha habido complicaciones en el parto", "Estaba muerta" o "Nunca ha habido ningún bebé".
Traición. Sangre. Amor prohibido.